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jueves, 16 de febrero de 2017

Casa Casteldragó

Rango: Marquesado.

Vasallos de: Casa de Jordán de Urriés, vasalla de la Casa Cruilles.

Escudo de armas: un dragón rampante azul sobre un campo almenado amarillo con fondo rojo.

Lema: Nobleza de espíritu.

Historia:
La Casa de Casteldragó no traza sus orígenes en tiempos godos pero si de comienzos de la Reconquista. Las leyendas cuentan que su fundador, Alvar de Casteldragó, recibió el título después de derrotar a un dragón que ocupaba el castillo; tras esta gesta, el Conde Jordán de Urriés el confirió el título y la posesión sobre las tierras que lo acompañaban y le confirió la potestad para acompañarlo en las primeras fases de la reconquista. Sin embargo, esta gran primera gesta no fue óbice para que Alvar, en realidad, no supiese nada de gobernar, de modo que la Casa pronto entró en un declive del cual no saldría hasta cincuenta años después cuando uno de sus herederos se ganó el favor del Conde. Con el crecimiento correspondiente a una mejora en la posición en la Corte, los miembros de la Casa cada vez se fueron volviendo más ambiciosos, lo cual llevó a choques crecientes con la corte del Conde, especialmente una vez la Reconquista en el norte se hubo completado y la posibilidad de alcanzar gloria y riquezas por las armas se complicaron. Esto llevó a que en el año 1013 fueran invadidos por el Conde de entonces, que sometió de nuevo a la Casa para evitar que siguieran conspirando para la toma de su trono. Pese a este revés, los Casteldragó han continuado creciendo desde entonces, ambicionando el mismo título que todos los Condes de Zaragoza han tenido que defender.

Personalidad:
La Casa de Casteldragó es una casa poderosa e influyente, pero sobretodo ambiciosa. Diplomáticos y comerciantes como la mayoría de los Cruilles, los Casteldragó han ido acumulando riqueza e influencia en la Corte con vistas a incrementar su poderío y su posición. Esta ha sido la política de la Casa prácticamente desde su fundación, lo cual la ha llevado a numerosos choques con la Casa condal y a una activa política matrimonial y de negocios que ha servido para cimentar su resistencia ante los embites de los sucesivos Condes por doblegarlos. Esto ha generado una sensación de unidad frente al enemigo exterior que ha conseguido que los Casteldragó raramente se dividan y enfrenten entre si.

Personas Importantes del Feudo:
Pere de Casteldragó, "el de las Cien Mujeres" como lo llaman a sus espaldas, es el Señor de la Casa. Su inteligencia y capacidad van parejas con su ambición y su oratoria es temida por muchos en la Corte. Es patrón de los negocios de la Casa, además de un cuidadoso cetrero. 
Neus de Campany es la esposa del Señor de la Casa, la hermana del actual Señor de la Casa Campany. Es una mujer vigorosa y enérgica que se ha hecho hábilmente con las riendas de la casa y se encarga del día a día de su funcionamiento. Sin embargon no puede quitarse de encima la crítica y las sombras que proyecta el no haberle podido dar un hijo varón a su marido.
Llun de Casteldragó es la heredera de la Casa, una joven despierta e inteligente que ha heredado la capacidad con la palabra de su padre. Sin embargo, se espera que pronto abandone la Casa y se dirija al sur para su matrimonio con uno de los hijos de la Casa Vallehermoso, para que esta unión le de a su padre la potencia militar que necesita para continuar presionando al Conde. 
Elisa de Casteldragó es una adolescente de 16 años terca y rabuda, de personalidad difícil y dada a los berrinches. Siempre intenta salirse con la suya aunque no siempre lo consigue, y este temperamento está haciendo complicado encontrarle marido. 
Neus de Casteldragó es la hija favorita de su madre, que por eso le dio su nombre. A sus tiernos 13 años, es una chica inocente y valiente, dicharachera y juguetona que se hace querer por todos los que pasan por sus tierras.
Carmen de Casteldragó es una niña muy tranquila. A sus 10 años, le gusta pasar el tiempo dentro del castillo, jugando con sus muñecas, leyendo o bordando. Es muy propensa a perderse en sus ensoñaciones mirando un punto fijo que nada suele tener de especial.
Aina de Casteldragó tiene 7 años y es juguetona y traviesa. Va de un lado a otro haciendo pequeñas travesuras y bromas que a menudo hacen a todos reir o enfadarse con ella, según lo malpensada que haya sido la broma de turno.
Natalia de Casteldragó es la menor de las hijas de la Casa, con apenas 4 años. Es tímida, callada y raramente se aleja de los faldones de su madre.
Enric es un hombre de 42 años, y es el chambelán encargado de del día a día del funcionamiento del castillo. Tranquilo y paciente, es también un hombre formal y a menudo se lo considera severo.

Feudo:
XXXX

El feudo de la Casa de la Vega es una llanura tranquila, ocupada en su mayor parte por granjas de cereales donde habitan los campesinos. Al norte del mismo se encuentra el Bosque de las Cuatro Peñas, que se asienta sobre cuatro pequeñas colinas y cuenta con un aserradero; al oeste se encuentra el Bosque del Alcornoque Viejo, que es un poco menos denso pero que, al igual que su contrapartida del norte, tiene una buena cantidad de bandidos y maleantes en su interior. La Posada de la Colina del Sabueso es un lugar de mala reputación, íntimo y mal cuidado, donde se reúne la gente de la peor calaña para discutir cosas que no quieren que otros sepan; algunos dicen que aquí es donde se fraguó la rebelión original y por eso no es destruida por los Señores de la Casa. Siguiendo las carreteras del este y del oeste se pueden encontrar también las posadas del Escudo y del Ciervo Veloz, habitualmente ocupadas en su mayor parte por comerciantes y viajeros que van por los mercados de la zona vendiendo sus productos. El pueblo no es demasiado grande, pero sí tiene su importancia pues actúa como núcleo de la dispersa población del feudo. Justo frente a la pequeña iglesia del mismo se reúne todos los días el mercado, donde se venden productos de toda la región y que ha obtenido notable importancia en el área circundante. La Taberna Roja es el lugar de la zona donde los lugareños prefieren beber y pasar el tiempo y siempre se encuentra activa y llena de gente.

Finalmente, el hall es un edificio recio de piedra, cuadrado y con dos entradas. Carece de murallas ni estructuras defensivas adicionales, aunque sí tiene una casa para los criados y unas caballerizas que incluyen una pequeña armería.

Mapa

Problemas en el Feudo:
Las tierras de los Casteldragó son tierras actualmente tranquilas. Hay cierto problemas de bandidos desde hace años, especialmente en el norte de las mismas, pero eso no ha conseguido dificultar el comercio ni impedir que la vida en sus llanuras discurra plácida y tranquila. La mayor parte de los problemas de la Casa estriban de la ambición de su Señor por el título de Conde, hacia la obtención del cual invierte numerosos recursos y esfuerzos.

viernes, 3 de febrero de 2017

Condado: Zaragoza

Gobernado por la Casa Jordán de Urriés, el Condado de Zaragoza incluye tierras que jamás cayeron en manos de los musulmanes, y familias que trazan sus ancestros hasta tiempos de los Godos. Al norte linda con el Mar Cantábrico, el Reino de Francia y unos amplios territorios que pertenecen a la Orden del Císter; al este, siguiendo al Ebro, linda con el Condado de Huesca y el Condado de Lérida, justo bajo el cual se extienden ya las tierras de los Olivares. Al oeste linda con las tierras de los Alarcón, tanto con el Condado de Pamplona como con el propio Ducado de esa Casa. Son tierras muy variadas que incluyen fértiles valles regados por el Ebro, así como abruptas montañas tanto del Sistema Pirenaico al norte como del Sistema Ibérico al sur. Las calzadas romanas en muchos tramos se encuentran muy dañadas y faltas de reparaciones, pero eso no quita que las tierras se muestren orgullosas de su legado y de quienes las poseen en la actualidad y en el pasado.

La Casa Jordán de Urriés:
La Casa Condal es dueña de estas tierras desde que abandonaron sus posesiones originales en el norte, al poco de comenzar la Reconquista. El cambio sin duda fue a mejor, abandonando tierras abruptas en los Pirineos por el control de un castillo grande que vigila la poderosa ciudad de Zaragoza, cruce de caminos y comercio entre los Alarcón y los Cruilles. El castillo, la Vigilia de la Viuda, ha sido reconstruido muchas veces, la última tras un terremoto hace doscientos años, lo cual hace que convivan numerosos estilos arquitectónicos. Pero lo que realmente importa es la ciudad, lugar de comercio y conocimiento, donde toda suerte de caballeros se cruzan en ella, incluso aquellos que vienen de Francia siguiendo el Camino de Santiago y buscan una buena ciudad donde descansar. El Obispo que oficia en la catedral es un hombre muy mayor llamado Federico de Borgoña, cuya mente raramente es capaz de recordar nada que haya pasado hace menos de unos minutos, pero jamás olvida los cantos ni salmos ni el momento en que debe subir al púlpito.

La Casa Jordán de Urriés es una casa antigua y poderosa, capaz de capitanear numerosos recursos y reclamar favores antiguos que les son debidos. Pero su orgullo no limita su capacidad de acción, con recursos hábiles y tretas bien planeadas para asegurarse de que su poderío comercial tiene pocos rivales entre los señores que no tienen acceso al mar. Su Señor, Marcelino Jordán de Urriés se acerca a la cincuentena, pero su mente sigue siendo igual de lúcida que siempre, preocupada actualmente por los insistentes rumores de que su hija menor es un tanto... "fácil", lo cual le da muchos problemas a su nuero.


La Casa Jordán de Urriés se halla enemistada con la Casa Casteldragó, y no cuenta con ninguna alianza sólida.

La Casa Valero:
Situada en la costa del Cantábrico, sus tierras montañosas y marinas tienen poco valor. Era el hogar original de la Casa Jordán de Urriés, pero lo abandonaron tan pronto pudieron, dejando a unos vasallos menores al cargo de estas tierras. Sus puertos son los únicos del Condado, sin embargo, lo cual sigue abriendo puerta al comercio, aunque buena parte del mismo intenta evitar estas tierras para evitar a su Señor. Su pequeño castillo está lleno de leyendas oscuras y malvadas y quien puede trata de evitarlo.

La Casa solía ser valiente y orgullosa de su pasado, pero actualmente se encuentra en un declive muy acentuado bajo un liderazgo incapaz de controlarla. Su Señor, Manrique Valero es un hombre violento e iracundo, que tiró a su esposa de la torre más alta hasta el mar por descubrir que le era infiel; sus medidas a menudo son irracionales y volubles, y raramente son previsibles, lo cual ha auyentado a todo el que puede evitar sus tierras.

La Casa Valero se encuentra aliada con la Casa Borgoña y ha sido territorio de numerosos enfrentamientos con caballeros franceses.

La Casa Fadrique:
estas tierras se cuentan entre las más antiguas del Condado y, a diferencia de los Condes, los Fadrique nunca las han abandonado. Esto ha hecho que aún se conserven viejas costumbres mal cristianizadas, de tiempos en que los godos llegaron originalmente a Hyspania; por supuesto, los Fadrique son cristianos viejos, pero nadie pregunta por qué siguen cantando viejas canciones y qué ocurre en sus criptas. Su castillo mediano ha sido capaz de aguantar numerosos asaltos de los árabes, y durante muchos años se decía que si caía La Fortaleza, caía con ella toda la cristiandad y nada detendría el ascenso de los árabes hacia tierras francesas.

La Casa Fadrique es orgullosa y poderosa pero, sobretodo, es una casa antigua y extraña a ojos de quienes pasan tiempo en sus tierras. Aun son frecuentes las armaduras de pieles o cubiertas de pieles entre sus caballeros, igual que muchos de ellos prefieren el uso del hacha de guerra a la espada. Sin embargo, la riqueza que proporciona sus vinos y la fuerza de sus famosas unidades de infantería pesada han hecho que pocos osen levantar la palabra al menos en presencia de su Señor Igor de Fadrique.


Se encuentra aliada con la Casa de Llach, del Condado de Huesca, fruto de las numerosas veces que se han tenido que defender frente a atacantes franceses.

La Casa Borgoña:
Bendita con las tierras más ricas del Condado, la Casa de Borgoña se beneficia del paso del Ebro a lo largo de todas sus tierras. A su lado quedan fértiles pastos, espacio para el cultivo de toda suerte de plantas y unos excelentes viñedos. Esta riqueza se transporta fácilmente en barcazas a lo largo del río, haciendo que el dinero fluya rápidamente de todo el norte de Hyspania hasta aquí. Esto no ha vuelto indolentes a los Borgoña que, desde la torre fortificada, gobiernan con habilidad e inteligencia sus tierras y con una mano en la Corte a las gentes.

Su Señor, Felipe de Borgoña es un hábil político y un caballero famoso; a sus treintaymuchos años se ha casado con la hermana menor de Manrique Valero, a la cual las leyendas dicen que se enamoraron y la rescató del loco de su hermano en una gesta que combinó por igual la gallardía con la espada y la habilidad en la corte; lo que es innegable es que él y María Valero se profesan un amor sin fisuras.

La Casa Borgoña se encuentra aliada con la Casa Valero.

La Casa Casteldragó:
Si alguien supone una amenaza para el Conde en su trono, esos son los Casteldragó. Hábiles políticos, su influencia se extiende ampliamente desde su antigua fortaleza, aprovechando el breve tramo del Ebro que cruza sus tierras. Sus tierras son famosas por el mercado que tiene lugar los lunes en el pueblo y que es capaz de atraer mercaderes y trovadores de toda la región.

Su Señor es Pere de Casteldragó, a menudo llamado "El de las Cien Mujeres" a sus espaldas no por el número de sus amantes sino porque sus seis descendientas son mujeres. Es un hombre inteligente y capaz, más hábil que valiente, y muy hogareño. Ha logrado forjar una alianza con la Casa Vallehermoso para casar a su heredera con el segundo hijo de aquella Casa, confiando en que eso le de las tropas necesarias para ser una fuerza aquí al norte.

La Casa Casteldragó se encuentra aliada con la Casa Bordell y enemistada con la Casa Jordán de Urriés.

La Casa Bordell:
La Casa Bordell posee unas buenas tierras y es, en cierta medida, todo lo que se espera de unos Cruilles: tranquilos, taimados, buenos negociadores y diplomáticos y excelentes duelistas. No son los más ricos ni los más influyentes, pero si que se han labrado una fama de dignos caballeros y gente de confianza, especialmente a través de las alianzas que han ido tejiendo en el tiempo.

La Casa gobierna desde su castillo pequeño, La Viga Verde, llamado así por cómo se han pintado todas las vigas del edificio. Su Señor Ernesto de Bordell es un caballero aún relativamente joven que apenas ha superado la treintena y que ya va mostrando tener habilidades tanto para el gobierno de la  Casa como para el comercio.

Esta Casa se halla aliada con la Casa Casteldragó y la Casa Vega (Alarcón).

Las Posesiones Eclesiásticas:
Al norte del Condado, entrando parcialmente en lo que fue territorio Valero, se encuentran unos enormes espacios posesión de la Orden del Císter. Hace mucho que fueron cedidos a la orden y ya nadie recuerda ni de quien eran ni por qué se entregaron. Un par de décadas atrás unos caballeros franceses encontraron unos papeles demostrando que eran originalmente suyos, pero una vez pasados a manos de la Iglesia ya nunca vuelven. Sin embargo, en buena medida este priorato se encuentra más centrado en la política frances que en la de Hyspania.

Conflictos Actuales del Condado:
En buena medida, el Condado de Zaragoza son tierras apacibles y sin demasiados conflictos. El hecho de que las tierras Alarcón al oeste estén en declive y que ellos se encuentren a la máxima distancia posible de su propio Duque hace que sean tierras relativamente tranquilas. Ni siquiera los franceses dan demasiados problemas, pues cualquier movimiento importante de tropas requiere del Paso dels Infants y el paso por Las Gemelas, protegido por la Casa Llach en el Condado de Huesca.


lunes, 26 de diciembre de 2016

Barcelona, la Reina del Mar

La ciudad donde se encuentra el trono de la Casa de Cruilles ha sido la puerta al Mediterráneo para toda la península desde los tiempos romanos. Con cerca de 350 mil almas, es la ciudad más poblada de Hyspania, si bien buena parte de la población es flotante, debido a que llegan y marchan en los numerosos barcos a sus muelles y, con ellos, hay un gran trasiego de población. La ciudad misma se asienta sobre varias colinas, y se enreda alrededor de la costa protegida de la bahía de la ciudad, con forma de "C".

La vía principal de acceso a la ciudad es a través del mar y el puerto de la ciudad es segundo a ninguno del Mediterráneo. Decenas de barcos permanecen anclados en los muelle un par de días descargando productos en los numerosos almacenes que rodean la zona, para zarpar a los pocos días llenos con sus nuevas cargas que serán distribuidas por las esquinas del mundo. Decenas de marineros, estibadores y mercaderes son fáciles de encontrar en el distrito portuario, entre sus numerosas tabernas donde se hablan decenas de idiomas y los mercados de la zona donde se venden los productos guardados en los almacenes de los gremios. En el borde sur, vigilando la bahía del puerto, se encuentra el castillo de San Jordi, hogar de los Cruilles y guardián del puerto.

El distrito sudoeste llega desde el distrito del puerto hasta la Puerta del Atardecer y es el más grande de la ciudad. La mayor parte de los gremios se encuentran en esta zona, desde orfebres a cuchilleros o tejedores. También habitan aquí numerosos nobles de la corte Cruilles, debido a la especial relación que guardan los miembro de esta Casa con los mercaderes y comerciantes. Los judíos de la ciudad también viven en esta parte de la misma y son centrales en el comercio por mar gracias a las letras de cambio que garantizan la entrega de bienes y oro a los capitanes asegurados en caso de que pase algo con sus viajes... a cambio de una parte de los beneficios. La catedral de la ciudad se encuentra en este distrito, cerca del centro de la ciudad, y sus agujas solo se ven disputadas por la llamada catedral del mar que están construyendo los estibadores en sus ratos libres. 

El distrito del noroeste es el peor de la ciudad, y llega hasta la Puerta de los Franceses. Gremios de mala reputación, campesinos sin profesión, marineros incapacitados por las heridas para ejercer su trabajo, tabernas ruines y sucias... todos jalonan la peor parte de la ciudad, un lugar peligroso para cualquiera. Se dice que en esta zona habita un sospechoso individuo que, en la sombra, organiza atracos y robos a los barcos poco protegidos del muelle, aunque a menudo se considera más una leyenda que una realidad... pero, por si acaso, como los marinos son gente supersticiosa, todos los barcos anclados en el puerto de Barcelona siempre mantienen a parte de su tripulación para vigilar que no pasa nada.

Las iglesias se encuentran repartidas por toda la ciudad, destacando las torres de la catedral así como las torres en construcción de la catedral del mar. El resto de las edificaciones de toda Barcelona son de piedra, con edificios apretujados, bajos y recios, muchos de ellos bastante antiguos. Las ventanas son pequeñas y estrechas, las casas son sólidas y recias y a menudo cuentan con aleros amplios para proteger a los transeúntes en los numerosos días de lluvia. Como las calles no están empedradas, son prácticamente siempre un lodazal y las gárgolas que jalonan muchos edificios dejan caer regueros de agua sobre los transeúntes que no presten atención a su alrededor.

La ciudad cuenta además con numerosos mercados donde se venden toda suerte de productos, desde los hechos en los gremios locales a los que vienen desde los cuatro rincones del mundo, desde Oriente a Albión o las tierras de los nórdicos que asaltan las costas. El mercado principal se encuentra al sudeste de la ciudad, cerca del castillo del Duque, y en ese mercado según el día se van vendiendo unos productos u otros. 

Pero, vayas a donde vayas, en Barcelona es casi imposible sentirse solo. Las calles son estrechas y siempre están atestadas de gente que va de un lado a otro, desde mercaderes a caballeros, soldados mercenarios venidos de Italia, vagabundos y panaderos. Los nobles se cruzan a menudo con campesinos y mercaderes y las relaciones entre ellos son más fluidas de lo que son en muchas otras tierras. 

domingo, 21 de octubre de 2012

Historia Resumida: Cruilles

La tercera de las casas supervivientes a la invasión musulmana, los Cruilles siempre han tenido espíritu aventurero. En tiempos de la dominación árabe, se aprovecharon de la división interna de la Casa Alarcón para arrebatarles parte de sus tierras norteñas, y forjaron vías de comercio con Francia, alianzas que llevarían a las tropas francas a defenderles en caso de que el avance enemigo continuase.

Pero no avanzó, y finalmente se fraccionó en Taifas. Cuando la Casa Jovellanos inició la Reconquista, los Cruilles lo hicieron a su vez con mercenarios traídos del norte y pagados con sus amplias arcas. Conquistaron muchas tierras, pero sobretodo se dedicaron a fortalecer sus ciudades, potenciando sus economías y su comercio, y el diseño de sus naves. Mientras sus guerreros avanzaban hacia el sur, sus exploradores descubrían Baleares y las añadían a sus propiedades, y establecían comercios con Francia, Italia, y más allá.

Sin embargo, la Corona Jovellanos se perdió en luchas intestinas, y pasó a manos Alarcón. Los Cruilles agradecieron el cambio, pues facilitaba su acceso a la Corte, así como aseguraban un gobierno más fuerte y sólido. Y con ello florecieron las ciudades, y se engrandecieron los Gremios. Así como en las tierras de las demás Casas estos fueron controlados y reducidos, los Cruilles potenciaron el desarrollo de los Gremios y sus capacidades, y cobraron nuevos e importantes impuestos que llenaron sus arcas en mayor medida.

Esa época de ascenso y gloria, de ambiciones cada vez más desarrolladas y avanzadas, llegó a su fin con el ascenso en poder y capacidad de la Casa de Alba, y el bloqueo de la Casa Cruilles de su posibilidad de continuar avanzando hacia el sur con lo que quedaba de la Reconquista. Es cierto que potenció el comercio, pero llevó a conflictos entre ambas Casas. Al principio fueron tensiones, creadas por la presión y la ambición y fuerza de los miembros de la Casa sureña, luego se fueron extendiendo. Y el Rey Alarcón era incapaz de intervenir.

Las escaramuzas se convirtieron en batallas fronterizas para las cuales la fiereza Alba era clave por mucho que la tranquilidad y capacidad Cruillés fuese más que adecuado rival. Sin embargo, el ascenso de la Casa Medinaceli a la Corona llevó a una directa intervención del Rey en el conflicto. Juntaron a ambas partes y negociaron durante bastantes meses, pero finalmente la solución llegó impuesta desde Toledo, y la Casa Cruilles debió ceder a la Casa Olivares para que actuase como una zona neutra entre Cruilles y Alba, bajo directa protección de la Corona. Eso acalló los conflictos con el sur, al menos un tiempo, pero dio alas a la Casa Musoles para planear su independencia.

Veinticinco años después, la Casa Musoles declaró roto su vasallaje a la Casa Cruilles, y proclamaron su independencia como Condado Soberano, vasallo independiente de la Corona. Sus antiguos señores no tardaron en mandar una flota a someter a los levantiscos, pero fracasaron frente a las costas de Baleares ante la flota de sus levantiscos enemigos. Viendo una oportunidad política de debilitar a la Casa Cruilles, la Corona aceptó el vasallaje solicitado por el Condado Musoles, y esta se convirtió en una Casa independiente aunque permaneció en su rango de Condado.

Desde entonces, la Casa Cruilles planea. Consciente de que su periodo de debilidad ha sido explotado a favor de reducir su capacidad, saben que el futuro será clave para restaurar su poder. Son la Casa más rica, con diferencia, de todas, y sus numerosos vínculos comerciales y alianzas diplomáticas le dan una solidez poco comparable entre las demás. Aunque, a menudo, también le causan escarnio.

sábado, 30 de junio de 2012

Escuela de Lucha Cruilles

Los Cruilles son conocidos por su fineza y aparente fragilidad. Desde hace tiempo, sus guerreros se especializaban en duelos, fuesen estos a espada o en justas. La razón de ello es sencilla, y tiene que ver con el hecho de que, a menudo, sus miembros sean insultados por sus relaciones cercanas con el comercio. Así que se han entrenado para responder a estos insultos de la mejor forma posible, en duelo.

Sin embargo, la escuela de esgrima no cogió su forma actual hasta hace unos treinta años. Hasta entonces, los Cruilles se especializaban en la lucha con una espada larga, sin escudo, entrenando la esquiva y la velocidad. No les iba mal, la verdad, y era una escuela bastante eficaz. Sin embargo, en 1263, el entonces joven y desconocido Caballero de la Daga desafió a un duelo de exibición al maestro de la escuela. Al ser un desafío público y estar su orgullo en juego, el maestro aceptó.

Sin embargo, cuando se encontraron en el campo de combate, el maestro vio que el joven Caballero de la Daga había abandonado la tradicional espada larga por un arma mucho más fina, casi afeminada: el estoque. Y que, en la mano que tradicionalmente dejaban libre, tenía ahora una daga cuya amplia guarda la hacía idónea para detener golpes. El maestro no supo enfrentarse a su rival y fue derrotado. Con ello, el Caballero de la Daga se convirtió en el actual maestro de la escuela, y cambió el estilo de lucha de todos los que, desde entonces, han entrenado con él o han querido imitarle.

Su estilo de lucha es fluido. Se basa en el control de las distancias y en la agilidad, en saber mantenerte fuera del alcance de la espada del enemigo y hacer rápidas entradadas a muerte buscando los puntos débiles del rival. Además de los amplios movimientos para medir las distancias adecuadas, los esgrimistas son conocidos por su habilidad en el uso de la mano izquierda, en conjunción con la derecha, a la hora de desviar golpes con movimientos envolventes o simplemente dejando pasar el arma del enemigo.

Sin embargo, aún hoy por hoy, los esgrimistas suelen ser mal vistos por la mayor parte de los caballeros. El uso de floretes, armas insuficientes para un hombre a la vista de muchos caballeros, hacen que se los considere amanerados y raros, y más de uno ha tenido que demostrar su estilo de lucha derrotando a algún bocazas.

viernes, 22 de junio de 2012

Castillos: Cruilles

Los castillos Cruilles son una rareza en Hyspania. Allá donde todos los castillos simbolizan el poder de la nobleza rural, y suelen encontrarse en descampados y llanuras, o montañas y otros lugares bien defendibles, los Cruilles construyen sus castillos adyacentes o incluso dentro de sus ciudades. Por ello, comparado con el resto de castillos de las otras Casas, los suyos tienden a ser más pequeños y funcionales, pensados como parte central de la defensa de la ciudad y no únicamente como centros de defensa en si mismos.

Así, normalmente la muralla de los castillos Cruilles es una parte de la muralla de la ciudad, de modo que tienen formas muy variables. Los castillos no suelen contar con entradas desde el exterior ni fosos, sino que normalmente poseen una única entrada con rastrillo que da directamente a la ciudad, normalmente a sus mejores barrios que son los adyacentes al castillo. Cuando se da el caso, normalmente se encuentran colocados en los extremos de la ciudad que dan al mar, de modo que puedan proteger el puerto en caso de incursiones piratas o de enemigos o competidores.

Una vez dentro, los patios de los castillos Cruilles son pequeños, normalmente una simple explanada para que las tropas entrenen cuando puedan y una armería. El resto de edificios que muchos otros castillos tienen en su interior, los Cruilles los tienen en la ciudad, y no tienen ningún problema en acudir a sus burgos a visitarlos. Si suelen poseer graneros para almacenar alimentos en caso de asedio, pero suelen encontrarse bajo tierra en el patio, y no suelen ser muy grandes.

El castillo en sí suele ser esplendoroso. Con sus paredes sólidas, poseen ventanas amplias lo cual es una rareza en Hyspania, y sus torres son altas y elegantes. Dentro entra mucha luz, y no son raros los salones que tienen puertas al exterior, que normalmente de día se dejan abiertas para que entre más luz. Los salones en si son numerosos y muy lujosos, con muebles caros de madera tallada, tapices en las paredes, y un invento musulmán que se está poniendo de moda por la Cristiandad: alfombras. También cuentan con otra novedad, salas dedicadas al trabajo y a guardar la información sobre sus inversiones y recibir a los mercaderes, que ellos llaman despachos.

El castillo más famoso de los Cruilles es el Castillo de San Jordi, que vigila la bahía de Barcelona. Es el castillo de la propia familia Cruilles, y a menudo es tomado como la referencia de arquitectura de la Casa, y por ello comparte muchos elementos con los anteriores. Sus murallas se alzan justo sobre el puerto de la ciudad, por encima de las dársenas dedicadas a los barcos militares de la Casa. En ellas, con sus almenas cuadriculadas, ondean numerosas banderas de la Casa Cruilles, así como de sus caballeros principales.

Una vez que cruzamos la entrada principal llegamos al patio, cuyo tamaño es bastante pequeño y parece encontrarse amenazado entre las murallas y el propio castillo. Siempre hay carromatos con enseres y soldados en él. En la pared este, contra la muralla, se encuentra la armería (siempre bien provista) y la escalera que desciende hasta el almacén subterráneo. Siempre hay trasiego por estas puertas, pues a menudo los chambelanes de la Casa comercian con los bienes almacenados, comprando y vendiendo para asegurarse que se mantienen frescos.

El propio castillo en sí se encuentra al sur del patio, frente a la entrada, y ha pasado por numerosas reformas con los años. Así, es posible encontrar una base muy antigua, algunos dicen que romana, y por encima elementos románicos e incluso el ala este ha sido reformada con arquitectura gótica. Por ello, la torre este es la más alta de las cuatro que posee el castillo, y aunque no es tan alta como las torres de una catedral (al fin y al cabo, es militar y por ello mucho más resistente) se la considera la torre más alta de cualquier castillo de Hyspania.

El interior del castillo se divide en tres alas que hacen un castillo en forma de "T". El ala oeste es la dedicada a los sirvientes, y la nobleza raramente entra en ella. Cocinas, salas donde limpiar la ropa, y demás se aglomeran aquí y es la zona menos visible del castillo (nótese que no hay dormitorios, los sirvientes tienen sus casas en la propia Barcelona). El ala este es la más reciente, y en ella se encuentran la mayor parte de los salones que se usan para recibir invitados, así como los despachos y el resto de salas de uso por parte de la nobleza. Finalmente, el ala sur, es la dedicada a los dormitorios tanto de los miembros de la Casa como de sus frecuentes invitados, así como a los salones privados para el día a día cuando no quieren ser molestados. Tanto desde el ala este como desde el ala sur es posible acceder al jardín trasero, donde se pueden encontrar numerosos lugares de solaz entre la hierba incluyendo una novedada italiana como es el laberinto de setos.

lunes, 21 de mayo de 2012

Relato: La Dama de Negro

Las calles de aquella zona de Barcelona permanecían prácticamente en silencio. Sólo el chillido de las gaviotas en el cielo y el traqueteo del pesado carromato de madera rompían la quietud del sudario que descansaba sobre ella. Entre crujidos, el vehículo avanzaba por las callejas guiado por un hombre de mediana edad vestido con unos ropajes marrones y bastos; él azuzaba a la vieja mula que hacía desplazar la pequeña superficie de madera con postes y ruedas. Tras ella, avanzaba otro hombre, similar al primero aunque algo más joven, y que se cubría la nariz y la boca con un paño mojado para tratar de disimular el hedor.

En el carro viajaba la muerte. Cuatro personas, quietas y pálidas, sin vida ya en ellos, yacían allí tal como los dos hombres los habían arrojado, con los miembros dispuestos de formas antinaturales. Brazos y piernas doblados o estirados que mostraban los bultos delatores de su final, los bubones. Y es que uno de los Cuatro Jinetes estaba suelto en Barcelona, y Peste era su nombre.

Un lamento de desespero los atrajo a una de las casas de la calle, ante la que se detuvieron. Era la voz de una mujer, probablemente joven, que clamaba a los cielos por la razón de su infortunio mientras lloraba. Ambos habían visto escenas semejantes repetidas a lo largo de los últimos cinco días de infierno, de recorrer las calles de la ciudad en busca de los muertos y moribundos. El más joven se acercó a la entrada, dejando a su padre descansar apoyado contra el carromato.

Le llevó unos segundos ajustar su visión de la brillante mañana barcelonesa a la semipenumbra de aquella tumba. Sin embargo, no tenía que ver demasiado, como toda casa de campesinos estaba compuesta de una única habitación con escasos muebles. Los lloros venían del lateral derecho, acompañados del zumbido de las moscas. En efecto, la dama era joven, muy joven, casi una niña. Apenas debía haber tenido su primer sangrado. Estaba tumbada sobre la figura de un hombre mayor, quizás su padre, rígido como una estatua, y ella lamentaba su partida de viva voz.

El joven entró con paso tranquilo y decidido, y se aproximó a ella que alzó unos ojos enrojecidos por el llanto y el dolor. Pensó en darle alguna palabra de consuelo, algo que la ayudase, pero no le quedaba ya ninguna, no después de cinco días recogiendo a los hermanos, madres, hijos y tías de la gente de la ciudad. No tras cinco días en el infierno. Sólo caminó hasta ella y la apartó con algo de fuerza al ver que ella se resistía a ser separada de su padre. Tirada en el suelo, la joven no pudo más que ver como el hombre cogía a su padre por las muñecas y lo arrastraba hacia el exterior. Se puso en pie y lo siguió, intentando detenerlo y empujarlo, y él la lanzó con más fuerza contra la pared en respuesta.

Allí quedó ella, tirada y desmadejada como la muñeca rota que era, mientras su padre era lanzado sobre sus funestos compañeros del último viaje. El carromato estaba lleno y lentamente se dirigió hacia el exterior de la ciudad, entre puertas cerradas y ventanas selladas. Nadie quería ver, nadie quería oír, y sobretodo nadie quería recibir la visita de la dama de negro. Abandonaron la ciudad por la Puerta de San Bartolomé, y avanzaron hacia el sur hasta la pequeña iglesia que era su destino.

Entraron en el camposanto, mientras el rechinar de las ruedas cortaba el silencio de las tumbas. Avanzaron sin detenerse hasta el borde de la llaga en la tierra, y vaciaron en ella los cadáveres cargados. Abajo, los cuerpos cayeron sobre otros que habían corrido el mismo destino. Padre e hijo se presignaron brevemente, y dieron la vuelta al carromato.

Por la tarde, el párroco de la iglesia oficiaría misa por todos los muertos en ese día y los sepultarían a todos. Eran demasiados como para hacerlo uno por uno, y su entierro comunal era la única forma de manejarlo. Ni siquiera se ponía nombre en las fosas para que se supiese quien estaba en cada una, ya no importaba.

Se alejaron, dejando los restos putrefactos al sol, y se encaminaron de vuelta a Barcelona, a por más pasajeros. Como Caronte, ellos los llevaban a cruzar el umbral final. Y, con cada viaje, un poco más de ellos moría. Era el quinto día. Y aún quedaban muchos para que llegase el final del infierno desatado con la llegada del Vittoria al puerto y su carga de especias y muerte. Dios castigaba a Barcelona, como pronto castigaría a toda Hyspania por sus pecados.

jueves, 15 de septiembre de 2011

El Apadrinamiento

En toda Hyspania, para la nobleza es deshonorable participar en cualquiera de las labores de producción y comercio, y eso incluye las tierras Cruilles. Por mucho que los demás puedan decir, los Cruilles jamás se involucran directamente en el comercio ni en el funcionamiento de los gremios, sino que los apadrinan, una tradición propia.

En el apadrinamiento, un noble Cruilles va a un gremio y les entrega una cantidad de dinero (normalmente unos pocos Reales o Ducados), simplemente indicándoles que quiere apadrinarles, o que quiere apadrinar alguna de sus funciones. Los gremios saben entonces de qué se trata, y regatean con el noble en cuestión las condiciones del apadrinamiento. Una vez llegado a un acuerdo, hay dos clases de apadrinamientos.

Por un lado está el apadrinamiento de bienes. En este caso, el dinero se dedica a reducir el coste de los bienes que produce ese gremio, de modo que sean más baratos y accesibles al pueblo llano. Esto no sólo se hace en tiempos de escasez y subida de precios, sino que es una medida habitual para garantizar que la gente tiene dinero para invertir y hacer florecer sus tierras. Es especialmente habitual el apadrinamiento del trigo, que mantiene el precio del pan (alimento básico de todos) a un precio barato, y elimina los riesgos de rebeliones e insurrecciones por este motivo.

Pero el apadrinamiento de bienes no sólo se hace con bienes de primera necesidad, sino que a menudo se hace para fortalecer la actividad económica o ayudar a gremios en problemas. Así, se puede apadrinar la producción de cuero, de modo que los fabricantes de ropa y zapatos lo puedan comprar más barato y, con ello, reducir el coste de la producción de sus bienes, bien de cara a hacerlos más asequibles o de cara a la exportación comercial.

El segundo tipo de apadrinamiento tiene que ver con este, y es el apadrinamiento de rutas. El comercio es un asunto muy arriesgado y costoso, donde los mercaderes deben comprar medios de transporte de bienes para vender sus productos lejos, sin la certeza de que el negocio vaya a salir bien. No existiendo ningún tipo de seguros, lo que normalmente se hace es acudir a los usureros (templarios o judíos, normalmente) o conseguir que la ruta sea apadrinada.

Si la un Cruilles decide apadrinar una ruta, el dinero que dona va destinado a conseguir que los barcos, carromatos, o bienes de la misma salgan más baratos, de modo que la ruta de más beneficios, o que el riesgo para el mercader en caso de desastre sea menor. Por ello, este tipo de apadrinamiento normalmente no se realiza con un gremio específico, sino con cada uno de los mercaderes concretos.

A cambio de su apadrinamiento, cuando llega la época de la cosecha, los apadrinados suelen hacerles regalos y donaciones a sus apadrinadores. No están obligados, y esta cantidad no se negocia a priori, pero todos saben que lo normal es donar una parte importante de los beneficios que se han obtenido gracias a la reducción de precio. Excepción a esto suele ser aquellas veces que el apadrinamiento se hace para reducir unos costes que se han elevado demasiado, ya que no se producen unos beneficios tan claros y se supone que lo que se ha obtenido es paz social.

Gracias a este mecanismo, los gremios Cruilles gozan de una capacidad de actividad mucho mayor que los gremios del resto de Hyspania, ya que tienen una inyección frecuente de capital que no ocurre en el resto. Sin embargo, hay rumores de que esto podría cambiar en breve, ya que es posible que el Papa emita una bula prohibiendo todo tipo de usura, que incluiría específicamente el apadrinamiento Cruilles.

sábado, 13 de agosto de 2011

Condado de Huesca

Gobernado por la Casa Abarca, el Condado de Huesca a menudo es visto como el alma de la Casa Cruilles, pues comprende el núcleo de las tierras que los musulmanes nunca conquistaron. Actualmente es un Condado muy importante, pues concentra en él la mayor parte del comercio terrestre con Francia. Es mayoritarisamente montañoso, desde las altas cumbres de los Pirineos en el norte, a las colinosas zonas bajas del sur, la verticalidad es la clave de su orografía. Al este colinda con el Condado de Girona y con el Ducado de Barcelona, al sur con el Condado de Lérida y al oeste con el Condado de Zaragoza. Su economía principal es el comercio, ya que no son tierras especialmente fértiles, y sus gentes son duras y curtidas; han resistido muchas invasiones, y planean resitir muchas más si llega el caso. Por la importancia del comercio y los pasos de montaña, numerosas calzadas romanas cruzan estas tierras, mantenidas en buen estado por todos los nobles de la zona que saben la importancia que tienen en sus vidas.

La Casa Abarca:
La Casa Condal que gobierna estas tierras lo hace desde el centro-oeste de sus dominios, desde Huesca la Viajera. Su castillo de tamaño mediano, llamado Descanso del Viajero, está considerado por muchos como uno de los lugares más confortables de Hyspania, y desde luego uno de los que más visitas recibe al año. Por estas tierras pasan centenares de mercaderes al año, así como embajadores y nobles de todo tipo; esto da una gran vitalidad a sus calles, llenas de productos exóticos del norte, así como de vida a sus numerosos y poderosos gremios. El Obispo, Emilio de Abarca oficia misa desde la Catedral, y numerosas otras iglesias de la ciudad ofrecen también sus servicios a todos los que pasan por sus calles. Además, la principal vía al Condado de Lérida se encuentra al sur de estas tierras.

Los Abarca son una familia diplomática y carismática, con una amplia tradición de comercio y muchas relaciones con la nobleza francesa. Son pragmáticos, prácticos, ambiciosos y eficaces, centrados en mejorar la posición de su Condado y mantenerlo prosperando y avanzando. El Señor de la Casa, Jorge de Abarca es el hermano mayor del Obispo, y un hábil negociador. A sus 44 años es un amante del buen vino y de la buena vida, pero no deja que eso se entrometa en el buen funcionamiento del feudo o del Condado.

La Casa Abarca se halla aliada con la Casa Call.

La Casa Llach:
Situada en el noroeste del Condado, es la principal puerta de conexión con Francia ya que sobre ella se encuentra el Paso dels Infants, el mayor y más amplio que cruza los Pirineos. Es una zona abrupta y complicada, protegida por las Gemelas, las dos torres que componen el castillo de la familia, conectadas por un puente de piedra por encima del paso. Es una casa antigua pero vigorosa y hábil, cuya sangre se haya entrelazada con la de numerosas familias nobiliarias francesas en un intento de mantener la paz en la frontera.

La Casa Llach es una potencia mercante, y hasta recientemente contaba con un ejército muy notable. Sin embargo, tras un malentendido con los vecinos del norte, ambas Casas decidieron reducir sus ejércitos para evitar conflictos transfronterizos. Su Señor Filipo de Llach está tumbado en cama desde hace años porque se partió la columna en un accidente, y el gobierno del feudo lo llevan entre su esposa Inés y su hermano Agustín.

La Casa Llach centra su diplomacia en el lado francés, donde cuenta con numerosos aliados; se encuentra enemistada con la Casa Terrat por numerosas ofensas al honor en el pasado.

La Casa Gramunt:
La otra principal vía de conexión con Francia desde Huesca, el Paso de la Merced es un paso estrecho y traicionero donde proliferan los bandidos. Por ello, la Casa ha visto un declinar desde hace años pues los mercaderes y demás han ido optando por tomar otras vías. Eso ha hecho a los Gramut agrios y cínicos, propensos a los arrebatos de ira o a los intentos heroicos. Su castillo pequeño, Vigía, está en mal estado y poco cuidado, y para muchos es una trampa más que un lugar seguro.

El Señor de la Casa, Joaquim de Gramunt, es un hombre ácido y algo cobarde, propenso alos ataques de ira. No es el más diplomático de los Cruilles, ni el mejor de los guerreros, pero desde luego es uno de los que más firmemente defienden su honor.

Se encuentra aliada desde hace tiempo con la Casa Terrat, y tiene conflictos menores con prácticamente todas las demás.

La Casa Bartomeu:
Alejada del centro de la política del Condado dado su localización en el anillo exterior en el nordeste, la Casa Bartomeu se ha centrado en el desarrollo de un enorme ejército, indispensable para defender el Condado en caso de que los franceses decidiesen atacar. Son tropas veteranas y habituadas a la lucha en las montañas, que se mantienen en movimiento permanente por el feudo. El Castillo Bartolomeu es el más grande del Condado, un castillo sólido y muy resitente, prácticamente inexpugnable.

Su Señor, Jordi de Bartomeu, es un general de renombre y un gran guerrero. Con 38 años, es el terror de quienes se han enfrentado a él en el campo de batalla. Es también un oportunista, que se alinea siempre con el probable ganador.

La Casa Bartomeu se muestra neutral hacia todas las demás por su oportunismo, que hace que nadie se fíe de ellos del todo.

La Casa Terrat:
Los Terrat son la Casa en alza desde hace un par de décadas. Sus tierras y mercaderes son los más prósperos del Condado, y sus diplomáticos los más influyentes. Aunque siempre se han mostrado leales al Conde, su posición central es vital para que el feudo funcione adecuadamente, y algunos dicen que su hora ha llegado. Su Castillo del Camino es un castillo pequeño pero lujoso, suntuosamente decorado y guarecido.

El señor de la Casa, Marcel del Terrat, es inteligente, capaz y un excelente negociador. A sus 41 años la familia sigue su excelente liderazgo sin dudar, y este no ha fallado ni en negociaciones con los gremios ni con otros nobles.

La Casa Terrat se halla aliada con las Casas Gramunt y Ribelles.

La Casa de Castelldefells:
Esta Casa se encuentra en una posición complicadísima. Recientemente, su Condado ha considerado que la Casa los ha deshonrado con su pésima actuación en el torneo y les ha retirado sus títulos. Sin embargo, el Marqués se ha retirado al pequeño Castillo de la Vía y se ha negado, alzándose en armas contra el Conde y su decisión. El futuro de la Casa está en la balanza, y en ello poco importa que fueran la vía principal para llegar al Condado de Girona.

El Señor de la Casa, Federico Casteldefells, es un hombre decidido y capaz, aunque su ira es pronta a despertar y, cuando ocurre, decide apresuradamente y sin pensar. Sus 55 años han tenido numerosos altibajos, y ahora a duraas penas mantiene a su Casa unida ante la debacle.

Esta Casa se halla enemistada con la Casa Abarca, y sus alianzas se han roto.

La Casa Coll:
En el sudoeste del Condado, la Casa Coll es el vínculo con el Condado de Zaragoza. Son mercaderes tranquilos y eficaces, centrados en el buen manejo de sus asuntos y no en implicarse en grandes cosas. Su hall, el Rincón Fortificado, es tranquilo y poco llamativo, tal como son ellos. Sin embargo, su notable iglesia si que es llamativa, y sus monjes siempre poseen una notable influencia en todos los asuntos de la Iglesia.

Su Señor, Guillaume de Coll, es un hombre mayor y cansado, aunque aún no retirado de la vida. Dicen que más sabe el demonio por viejo que por diablo, y esto bien podría aplicarsele a Guillaume, que aunque sea lento para decidir suele hacerlo con muy buen juicio.

Desde tiempos inmemoriales están aliados con la Casa de Abarca, y muchos de sus miembros guardan odio a la Casa de Terrat aunque no llega a ser una enemistad entre Casas.

La Casa de Ribelles:
En el centro-sur del feudo, los Ribelles son una casa guerrera. A diferencia del resto de los Cruilles, sus tierras no están llenas de comerciantes y gremios, sino de mercenarios y soldados que mantienen el orden. El castillo de San Idelfonso, de tamaño mediano, es resistente y sólido, y siempre cuenta con un nutrido número de tropas acantonadas en su interior.

Su Señor, Jusep de Ribelles, es un guerrero notable y que pugna constantemente por el título de mejor soldado del Condado. Veterano de numerosos conflictos y líder carismático de sus hombres, sólo el Señor de Bartomeu se le equipara y eso causa una cierta enemistad entre ambos.

La Casa de Ribelles está aliada con la Casa de Terrat, y enfrentada con la Casa de Campany por causa de unas tierras que los Campany reclaman como propias.

La Casa de Campany:
Situada en el sudeste, la Casa Campany es la vía principal para llegar al Ducado de Barcelona y por tanto es una ruta mercante principal para el feudo. Infinidad de recursos y bienes pasan por sus tierras, y sus mercaderes saben sacarles el máximo partido. El Hall del Recuerdo, llamado así en honor a una deshonra antigua cuya historia ya nadie recuerda, está siempre llena de mercantes y miembros de la plebe con sus informes, ofertas y negocios.

Su Señor, Teo de Campany, es considerado por muchos como un cobarde por su poco conocimiento de las artes típicas de un soldado y un noble. Por el contrario, lo suyo es el comercio, la logística, y el manejo de las tierras, en lo cual es todo un experto.

La Casa Campany se encuentra enemistada con la Casa Ribelles, de los cuales afirman que les han robado un trozo de tierras cambiando los marcadores que delimitan la frontera.

Las Posesiones Eclesiásticas:
En este condado las posesiones eclesiásticas son pequeñas y poco llamativas, algunos monasterios dispersos por el territorio. Incluso estos son buenos en el comercio y el manejo y cuidado de sus tierras, pero no pueden competir con las villas y ciudades comerciales de los nobles.

Conflictos Actuales del Condado:
El conflicto central, núcleo de toda la política del feudo, es la caída de la Casa Castelldefells. Hasta el punto de que el Cardenal Ildefonso de Alarcón ha sido llamado para actuar de mediador.

Por un lado, la posición principal sería que todas las Casas se aliasen contra la Castelldefells. Sin embargo, la Casa Condal carece de tropas suficientes para tomar a la otra por si misma, y necesitaría de ayuda. Y esto implica luego conceder beneficios a quienes te apoyaron, lo cual podría hacer crecer a sus vasallos.

Por otro lado, los miembros de la Casa Castelldefells podrían aceptar la derrota y abandonar el Marquesado a cambion de no ser excomulgados o asesinados, lo cual dejaría todas esas tierras para el Conde probablemente, o para la Iglesia.

Finalmente, una tercera teoría señala que la Casa del Terrat podría aprovechar esta situación para, aliándose con otras, ponerse del lado de los Castelldefells y tratar de tomar el Condado para sí mismos.

Cual de estas posiciones sea la correcta, si es que acaso lo es alguna, queda por ver.

Mapa del Feudo

jueves, 30 de diciembre de 2010

Los Santos Patrones

Cada una de las Casas tiene escogido un santo patrón desde tiempos de su fundación, que los guía y protege, y para el cual tienen una gran festividad en la cual celebran su protección de diferentes maneras.

Jovellanos:
Sin sorpresas, el patrón de la Casa de Jovellanos es Santiago Apóstol, también llamado Santiago el Mayor, cuyo festivo es el 25 de Julio. Durante su celebración, los Jovellanos se reúnen en la catedral de la ciudad y ofrecen una gran misa en su honor. Después, los señores se reúnen en la Plaza do Obradoiro y celebran un gran banquete común, donde todos festejan en honor al Santo, y los villanos hacen lo mismo en la campiña que rodea a la ciudad. Tras la comida, sale una gran procesión solemne y silenciosa, sólo interrumpida por los cantos de los monjes que acompañan a la figura del Santo. Por su parte, los jóvenes que están listos para convertirse en caballeros hacen vigilia en su catedral durante toda la noche, meditando sobre su futuro, y la vida y obra del Apóstol.

Alarcón:
San Alfonso VI, considerado como el más pío de los reyes Alarcón y canonizado por la Iglesia casi un siglo después de su muerte; se celebra el día de su muerte, el 14 de Noviembre. Durante su celebración, junto a los festejos a menudo se realizan pequeños ejercicios militares que permiten mantener a los ejércitos entrenados y constituyen un colorido entretenimiento para todos. Estos festejos terminan con una misa en la cual se renueva el juramento de vasallaje de todos los campesinos hacia sus señores, y de los señores hacia sus superiores. Cuentan que, desde el ascenso de la Casa de Medinaceli, el Duque Alarcón siempre parece atragantarse cuando renueva su vasallaje hacia el Rey, lo cual ha causado algunos conflictos diplomáticos menores.

Cruilles:
El patrón de los Cruilles es San Jorge, el cazador del dragón, cuyo festivo es el día 23 de Abril. Durante su festivo, los distintos feudos organizan juegos que ponen a prueba la pericia de los participantes, y el Duque normalmente convoca un torneo para sus vasallos donde los caballeros demuestran ser dignos del legado del Santo. A menudo los nuevos caballeros aprovechan estas justas y pruebas para comenzar a labrarse un nombre, bajo la guía del santo patrón. También es un día en que los gremios cierran, pero dedican mucho tiempo a preparar diferentes acuerdos entre sí y se preparan tratados y envíos de materiales que mantendrán a los gremios unidos y avanzando durante mucho tiempo tras la celebración de San Jorge.

Medinaceli:
San Gregorio Magno, patrón de los sabios, es también el de la Casa de Medinaceli. Sus festejos, el 2 de Septiembre, se celebran en Toledo y son festivales enormes en los cuales además de comer y beber, el pueblo y los nobles se juntan para escuchar las palabras de los oradores, los teólogos y los universitarios. Tras ellos hablan a menudo muchos nobles, sobretodo jóvenes, que quieren exponer cómo creen que debería avanzar la Casa en el futuro, y demuestran sus habilidades como diplomáticos y capaces de grandes discursos. Finalmente, con el final de la tarde, el Rey se dirige al propio pueblo desde un lugar claramente visible a las masas, y habla largamente acerca del año pasado y el año que seguirá, y lo que ello implicará para los nobles y para el pueblo.

Alba:
San Enrique es el patrón de la Casa de Alba, un emperador de hace dos siglos en el Sacro Imperio Romano Germano renombrado por su habilidad como guerrero y su fé. Su festividad es el día 13 de Julio, y durante ella las diferentes Casas nobiliarias celebran primero una muy importante misa en sus iglesias, durante la cual hacen importantes donaciones a la Iglesia para fortalecer la fé en sus tierras; después reproducen las batallas contra los musulmanes de modo festivo, celebrando así la victoria que les ha dado las tierras que ahora tienen. Sin embargo, junto a la adoración a San Enrique, en las tierras Alba también está muy extendida la adoración de la Virgen, en sus múltiples formas, para la cual se celebran enormes festejos y misas que rivalizan con los dedicados a San Enrique. Esto ocurre, sin embargo, en diferentes fechas, según a qué virgen hayan escogido adorar en cada uno de los feudos. Normalmente, la forma tradicional de las mismas son las procesiones en honor a la virgen, más un festejo que un acto solemne.

Olivares:
San Isidro Labrador, patrón de los agricultores, es también el patrón de la Casa Olivares. Sus festejos, el 15 de Mayo, celebran el final de la siembra y solicitan la ayuda del patrón para el crecimiento y florecimiento de esa cosecha que deberán recolectar en verano y otoño. Es un día en el que nadie trabaja, sino que se dan a la fiesta y se entretienen, mientras atienden a los curas que van visitando cada una de las granjas para solicitar la bendición de Isidro en esas tierras.

Musoles:
La Virgen del Carmen, patrona y protectora de navegantes y marineros, es la patrona de la Casa de Musoles, y se celebra el 16 de Julio. Sus festividades se celebran siempre en la costa de las islas, y son festejos a menudo mirados con cierta preocupación por la Iglesia por "excesivamente paganos", ya que en ellos no se celebra una misa formal (aunque numerosos párrocos hablan en las playas), sino que la gente de modo más individual va y hace pequeñas ofrendas que lanzan a las olas. Está considerado como de muy buena suerte encontrar una de estas ofrendas cuando, a menudo, son traídas de vuelta por las mareas a lo largo de los días y meses siguientes.

Junto a estos grandes patrones y festejos de las Grandes Casas, se celebran muchos otros santos y patrones. Primero los específicos de las Casas concretas señoras del feudo, a veces santos locales, a veces otros santos de importancia pero que no han sido escogidos por las Ducales. Además, hay santos específicos que son celebrados en muchas zonas (por ejemplo, a San Isidro Labrador lo festejan en casi toda Hyspania los campesinos, aunque de modos más tradicionales). También la Virgen es adorada en muchas zonas, en especial en el sur, y en sus numerosas encarnaciones se le celebran misas especiales, días de festejo, y peregrinaciones.

sábado, 31 de julio de 2010

Poder: Cruilles

La principal fuente de poder de los Cruilles es, sin sorpresas, sus inmensas riquezas. Sus tierras son fértiles y producen muchos bienes, que saben vender a un buen precio. Pero el comercio con otras naciones da una enorme cantidad de riqueza, que de nuevo se invierte en el territorio para dar más beneficios. Impuestos elevados, pero que dejan a la gente vivir, y presión sobre maneras alternativas de conseguir oro. Al final, los rumores señalan que las arcas de los Cruilles son, simplemente, carentes de fondo. Además, esta riqueza cuenta con un elemento muy importante, y es que desde hace siglos la Casa de Medinaceli contrajo una deuda muy grande con los Cruilles, la cual aún no se ha pagado por completo.

Sin embargo, casi tan importante como sus arcas de gran profundidad es la implicación de los Cruilles en su sociedad. Es un pueblo que los aprueba y defiende en caso de necesidad, pero además es un pueblo muy bien organizado, con sólidos principios sociales e instituciones. Ciertamente, la vida en las ciudades y pueblos Cruilles es más densa, y libre, que en el resto de feudos, y esto hace que la implicación y desarrollo de los propios gremios, de los navegantes, de los burócratas y de todos los demás es mucho mayor, haciendo que defendiesen sus principios, y tierras con fervor.

Aunque en menor medida, hay que reconocer que la gran cantidad de buenos duelistas de la Casa también sirven como uno de los poderes de la Casa, al respaldar y defender su honor con la sangre propia y la de sus enemigos.

Relato: Sobre los Mares del Destino

Josep de Cruilles salió de la lujosa casa con una amplia sonrisa en su cara, y un trotar ligero y feliz. Delante de él, la guardia de su Casa se movilizó para asegurarse que nada le pasaba en mitad de Barcelona, pero él ni la vio; él estaba demasiado pendiente de los olores de las casas, de los colores de los edificios gremiales, y de los sonidos de la vida del pueblo llano. Había sido una buena mañana. Detrás de él, Llordi de Cruilles, su consejero, salió trotando, tratando de mantener su ritmo.

-Ha sido usted muy hábil en las negociaciones, mi Señor- le dijo, en Catalán, como solían hablar entre sí los miembros de la Casa.

-Sí, lo he estado, eso es cierto- respondió el Duque con una risa natural y tranquila, amigable y sin trampas-. Pero la verdad es que este arreglo beneficiará tanto al Gremio de los Joyeros como a nosotros, lo cual es doblemente beneficioso. Va a ser un buen año, Llordi, lo presiento, un año en que comenzar a compensar las pérdidas.-

Su consejero asintió, manteniendo el ritmo con dificultad.

-Lo cierto es que habéis heredado una Casa debilitada, todos los sabemos, pero también somos conscientes de que si alguien puede recuperar la gloria perdida sois vos, mi Señor.-

-Es como un negocio, mi buen amigo, o los lances de una justa. Unas veces van bien, en otras no. Es cuestión de saber aprovechar los primeros, y minimizar los daños de los segundos.-

El Duque se detuvo a comprar una pieza de fruta para seguir trotando a lo largo de la calle, con energía y felicidad. Había días que simplemente eran buenos. Entonces, frente a él, apareció un joven con la librea de la casa; la cara transpirada del sirviente y su rostro congestionado mostraban que había corrido un buen rato en el tranquilo aire primaveral. Los guardias bajaron las lanzas, bloqueando su acceso, pero el Duque lo dejó pasar al ver que portaba una misiva. El muchacho avanzó, y se inclinó con poca gracia frente al Señor.

-Mi... mi Señor, ha llegado una... una misiva al Castillo. Me han dicho que... que era importante, y que corriese a traérosla. Así que aquí... aquí la tenéis.-

La entregó y se marchó, pero el Duque ya no le estaba prestando atención. El sello de la Carta era el Sello de la Casa Real, y el contenido era una llamada, un reclamo para que acudiesen a Toledo a un torneo real. El paso de Josep se hizo más lento mientras leía, y permaneció más lento aún cuando la cerraba y se mesaba la barba. En algún lugar de la calle, la fruta permanecía tirada.

-¿Malas nuevas, mi Señor?- preguntó Llordi, preocupado.

-No, malas no, mi buen amigo. Una oportunidad. Un riesgo. Hemos de ir al castillo, tenemos mucho que planear y preparar en los meses por delante. Misivas por enviar. Piezas que encajar en sus sitio.-

Llordi permaneció en silencio, sabía que mientras su Señor planeaba, lo mejor era esperar a que diese atisbos de plan y se dejase de vaguedades. Entonces sí que aceptaba las críticas y las ideas, pero no ahora, mientras su estado de ánimo cambiaba a la velocidad en que sus pasos reducían su distancia.

-¿Recuerdas que dije que este iba a ser un buen año, Llordi?-

-Si, mi Señor, por supuesto.-

-Acaba de llegar la carta que va a ponernos por delante la ocasión de que así sea, o de que fracasemos profundamente. Convoca a la Corte, hemos de llamar al Caballero de la Daga junto a nosotros, pues le necesitaremos. Y los mejores caballeros de justas, por supuesto, como el Caballero del Águila Negra. Pero, sobretodo, llamad a los cortesanos. Hemos de planear.-

-Por supuesto, mi Señor.-

Josep Cruilles continuó caminando, ignornando la reverencia de Llordi y como su consejero se alejaba en pos de lo que había solicitado. Ya no importaba el olor de las curtidurías varios barrios más allá, ni el sonido de los herreros y sus martillos que golpeaban rítmicamente por delante de él, ni siquiera las gaviotas que volaban sobre él y buscaban alimento. La vida de la ciudad ya había desaparecido, un nuevo negocio había surgido, uno donde los riesgos de inversión eran muy grandes... pero mayores podían ser los beneficios.

jueves, 29 de julio de 2010

Personaje: Josep de Cruilles

El más joven de los Duques, Josep nació un tranquilo 23 de Diciembre de 1267 en la ciudad de Barcelona. Primer hijo de su padre, Jordi de Cruilles, desde pequeño fue preparado para el día que ocuparía el puesto de Duque. Por ello se le enseñó a leer y a escribir, a hablar latín, las reglas del comercio y las rutas marítimas, así como el arte de la espada. Duelista destacado desde pequeño, Josep se convirtió en un prometedor niño que ya desde pronto los de su propia familia señalaban que sacaría a los Cruilles de la oscuridad de sus recientes problemas.

A diferencia de la mayor parte de nobles, sin embargo, a Josep no se lo prometió con ninguna mujer, sino que su padre dejó que él fuese quien escogiese a la elegida cuando el momento llegase, y el joven Josep aún no ha encontrado a la que será la madre de sus hijos.

Cuando llegó el verano de 1288 su padre contrajo la lepra, y debió retirarse a una torre sabiendo que jamás llegaría a salir vivo de ella. Su campanita de plata, señal de los portadores, se pudo escuchar durante varios años por su ventana, y muchos aún dicen que encanta la torre hasta el día de hoy. Sea o no cierto que existe un fantasma, lo que está claro es que ya desde entonces, aún con su padre vivo, el joven Josep tomó el mando de su familia y los negocios de la misma. Llevaba una vida entera preparándose para ello, y su juventud no fue impedimento para que diese el paso al frente con firmeza.

Desde entonces ha gobernado con mano serena y decidida los asuntos de su Casa, y la ha representado de modo efectivo en el exterior. Es un negociador duro y consumado, capaz de obtener la victoria cuando parece imposible, y ve negocios exitosos donde los demás ven sólo empresas imposibles. Nadie conoce, sin embargo, sus planes a largo plazo, pero su disgusto con la Casa Musoles y su traición es más que conocido.

Aspecto: Josep de Cruilles es un hombre joven y vigoroso, aunque no particularmente agraciado. Su pelo negro siempre está bien peinado, pero parece no caer exactamente como debería sobre su frente ligeramente más amplia de lo deseable. Sus ojos oscuros son vivos e inteligentes, pero están un pelín más hundidos de lo esperado. Su nariz quizás es un poco larga de más, y sus labios un poco carnosos en exceso. El conjunto no es tampoco desagradable, pero no le hace el hombre más deseado de la Corte... de no ser por sus títulos...

Status: 7, Duque de la Casa Cruilles.

Personalidad: Josep puede ser enérgico o tranquilo según el día que tenga y según lo que esté haciendo. Cuando ha decidido un curso de acción es un torrente de movimiento y palabras, que va de un lado a otro poniendo cada cosa en su sitio; mientras no lo tiene, sin embargo, es un chico retraído que observa y piensa sobre todo lo que le rodea, buscando las piezas que le falten al plan que esté diseñando en ese momento. Todo el mundo sabe que le encanta la navegación, y a menudo coge el barco de la familia y va a dar pequeños viajes de un par de días para centrarse o relajarse.

Virtud: Inteligencia.

Vicio: Timidez.

Política:
Josep quiere restaurar la gloria de su Casa a la posición que le correspondía y que perdió con el abandono de los Olivares y la traición de los Musoles: la de la Casa más grande de Hyspania. Sabe que eso puede lograrse de muchas formas, pero que para lograrlo alguien debe pagar, pues todo crecimiento se hace a cambio de la pérdida de poder de otro. La pregunta es, ¿de quien?

Familia Relevante:
-Isadora de Alba: su enérgica madre, de 43 años, es más dada a la acción que desee tomar que a planteársela.
-Emilio de Cruilles: su tercer tío, almirante de la flota Cruilles.
-Jordi de Cruilles: su segundo hermano y Cardenal de Toledo.
-Elisa de Cruilles: su tercera hermana, prometida del Rey, que muere en el invierno de 1291-1292 de fiebres.
-Joan de Cruilles: el último hermano, un hombre consentido y mimado.
Aún no se ha casado, y es uno de los matrimonios más ansiados e importantes de Hyspania.

lunes, 26 de julio de 2010

Información Básica: Cruilles


Personalidad: aunque fuertes guerreros, los Cruilles a menudo son conocidos por su mayor capacidad para relacionarse con los miembros de la clase plebeya. Su disposición a participar en el comercio como mecenas, su implicación y a menudo mayor cultura, hacen de ella una Casa que muchos ven como menos noble. Algo a lo cual el acero Cruillés siempre responde de la misma manera, lo cual los ha convertido en renombrados duelistas.

Señor de la Casa: Josep de Cruilles.

Tierras en Propiedad Directa: Ducado de Barcelona.

Familias Vasallas:
-Casa Lleonart: Condado de Girona.
-Casa Abarca: Condado de Huesca.
-Casa Jordán de Urriés: Condado de Zaragoza.
-Casa Palafox: Condado de Lérida.
-Archidiócesis de Vascongadas.

Lema de la Casa: La fuerza de un pueblo unido es mayor que el rugido de un león.

Color de la Casa: Amarillo, con ribetes rojos.

Significado del Escudo de Armas:
Los dos campos de barras verticales doradas y rojo significan el precio en sangre que hay que pagar para alcanzar la gloria, aunque a menudo la gente tiende a interpretar que más que gloria se refieren a la riqueza. Hay una corriente dentro de la casa que querría cambiar el campo inferior derecho a columnas rojas y negras, en recordatorio por las traiciones sufridas, en especial la de los Musoles. Las cinco cruces del campo superior derecho son las cinco grandes ciudades del Ducado, siendo la del medio la mayor para referirse a Barcelona. Finalmente, el león rampante es señal de majestuosidad y de nobleza, así como de la fiereza de los Cruilles en batalla.